Cuestión de legitimidad

La fuente principal en Santa María de Aguasantas, Cotobade.

La fuente principal en Santa María de Aguasantas, Cotobade.

A comienzos de octubre de 1811 la hermana de uno de mis antepasados, de nombre Teresa Cerviño, dio a luz a su primer hijo en la parroquia de Santa María de Aguasantas, en el municipio pontevedrés de Cotobade. El evento no tendría nada de particular, de no ser porque Teresa, a sus 28 años de edad, era soltera y, por lo tanto, el bebé que acababa de alumbrar era ilegítimo.

Teresa pertenecía a una familia de origen muy humilde. Casi todos sus parientes trabajaban bien como labradores o como canteros (en el caso de los varones). Ella probablemente trabajara en el campo, intentando subsistir de lo poco que poseía.

A menudo me he preguntado quién pudo ser el padre de aquel bebé, que fue bautizado con el nombre de Gregorio. ¿Un convecino? ¿Un forastero? ¿Un sacerdote? ¿Un pariente de Teresa? Quién sabe… Lo que sí sabemos es que dar a luz a un hijo ilegítimo en aquellos tiempos (o, al menos, en aquella comarca) no era el escándalo social de dimensiones goliáticas que hoy sostenemos en nuestra imaginación popular. Teresa no fue la primera ni la última mujer en Aguasantas en dar a luz a un hijo bastardo, y prueba de la buena aceptación de este hecho es que cinco años después tuviera un hijo más, que fue bautizado con el nombre de Manuel. Por si fuera poco, en 1824 Teresa dio a luz a una hija, también ilegítima, a la que llamó Rosa.

La ausencia del nombre del padre en cada partida de bautismo no nos permite saber si estos hermanos compartían el mismo progenitor, pero sea como fuere, crecieron en la misma parroquia que su madre y fueron aceptados por la sociedad local como cualquier otro feligrés.

Gregorio, el primogénito, falleció en 1843 a punto de cumplir 32 años. De su matrimonio quedaron un hijo (fallecido joven) y una hija, antepasada de la rama de los Fortes Cerviño.

Manuel, que al igual que su hermano Gregorio se dedicó a la cantería, se casó bastante joven y tuvo de su matrimonio tres hijos que llegaron a edad adulta: José (reputado autor, según algunos, del cruceiro de Hío), María Manuela y Valentín (cuyo nieto, Miguel Vidal Cerviño, se casó con su lejana pariente, Irene Rivas Garrido).

Rosa, la benjamina de los hijos de Teresa Cerviño, se casó a la edad de 32 años con José Rivas García, un labrador cotobadés también de origen humilde. La pareja tuvo tres hijas: Joaquina, Avelina y Josefa. Sin embargo, las cosas se empezaron a torcer para Rosa durante su cuarto embarazo, pues en febrero de 1865 dio a luz a un niño que falleció con diez minutos de vida, después de habérsele administrado el bautismo de necesidad.

Cuatro años tardaría Rosa, a sus 45 años, en quedar embarazada de nuevo, y a principios de junio de 1869 se manifestaron las primeras señales de parto. Desgraciadamente, y una vez más, hubo complicaciones que la partera no fue capaz de evitar, y conscientes de lo peligroso de la situación, se decidió aplicarle al feto nonato el bautismo de necesidad estando aún en el vientre materno (el único caso que yo haya visto). Según la partida de defunción, dos horas después del “bautismo” se pudo verificar la muerte del nonato, una niña, a la que tuvieron que cortarle el brazo derecho para poder extraerla del vientre materno. La experiencia para Rosa debió de ser, simple y llanamente, infiernal. Pero Rosa, que debía de ser una mujer fuerte, logró recuperarse y sobreponerse a tan terrible pérdida. Sobrevivió cinco años más, sin que conste que volviese a tener hijos, falleciendo en 1874 a consecuencia de una “demacración general por padecimiento crónico”.

No acaba aquí nuestra saga, pues la estirpe de Teresa y Rosa Cerviño se perpetúa hasta la actualidad a través de sus descendientes Joaquina y Avelina Rivas Cerviño. Al igual que su abuela materna, Joaquina no pudo o no quiso pasar por la vicaría, pero no por ello decidió prescindir de tener descendencia. En 1891 dio a luz a un niño, que desgraciadamente sólo sobrevivió cuatro semanas. En 1894 nació su segundo y último hijo, Manuel, el cual fue inscrito casi dos semanas tarde debido al temporal que azotaba la zona en aquel momento, impidiéndole a la madre desplazarse hasta la oficina del registro civil (a dos kilómetros) para inscribir al neófito. Este individuo contrajo matrimonio bastante joven, siendo su desposada su prima Telesfora Cerviño Montero (hija del antedicho José Cerviño, supuesto constructor del cruceiro de Hío). La pareja tuvo dos hijos antes de que Manuel emigrase a Brasil, donde tuvo una segunda familia; su familia gradualmente perdió todo contacto con él. Su hijo, también llamado Manuel, contrajo matrimonio con una prima lejana, hija también de una Cerviño, y aunque no llegaron a tener hijos, criaron a su sobrina y los hijos de ésta como si fueran propios.

Avelina Rivas Cerviño, la única hermana de Joaquina que tuvo descendencia, también optó por una vida privada un tanto heterodoxa al tener tres hijos ilegítimos: Evaristo, nacido en 1885, Manuel, en 1887, y Narciso, nacido en 1891. Éste, al igual que su citado primo Manuel, buscó a su futura esposa entre las ramas de su árbol familiar, y en 1916 contrajo matrimonio con María Angustia Rivas Cerviño, hija de la también antedicha Manuela Cerviño (hermana de José Cerviño) y además hija de Evaristo Rivas, cuyo hermano José se había casado décadas atrás con Rosa Cerviño.

Esta rama de los Cerviño se distingue por dos causas principales: el alto número de bebés extramatrimoniales que se dan en varias de sus generaciones, y la elevada cantidad de matrimonios intergeneracionales y consanguíneos que se producen (hasta cinco sólo en los descendientes de Teresa Cerviño). Hay casos que merece la pena leerlos para creerlos, ¿o no?

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Acerca de Dawsr

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2 respuestas a Cuestión de legitimidad

  1. Noelia T. Zarazúa Rivas dijo:

    Estimado señor: me gustaría comunicarle qué es un relato porque solamente se puede llamar relato, ya que consta de números has impressive imprecisiones y erratas de todo tipo. Le voy comentando que mi tatarabuelo el señor don José Cerviño García escultor y Cantero para más información suya se casó en primeras nupcias con una señora llamada telesfora de la cual en vida y tiene varios hijos con ella, posteriormente se casa con mi tatarabuela doña Manuela Montero Ríos emparentada con un Presidente de la República Española el señor Montero Ríos, subes cónica parábola tiene tres hijos por este orden mi bisabuela que recibe el nombre de su primera esposa o sea telesfora el segundo hijo llamado Jesús y el tercero llamado Manuel, todos ellos con diverso descendencia. Es más le puedo comentar que mis tatarabuelos se casan en la iglesia de Santa María que está en Pontevedra capital, mi bisabuela telesfora se pasa a su vez con José Manuel Rivas y tienen dos hijos mi abuelo Narciso Rivas Cerviño y mi tío Manuel Rivas Cerviño presidente de la Federación Española de tiro olímpico los dos ya fallecidos, para su información le comento que mi abuelo emigró a Brasil con 13 años y por cuestiones de trabajo trajo a mi madre Noelia Rivas Cerviño para que la cuidaran sus tíos Manuel Rivas Cerviño y teotino piloto García prima lejana de mi tío Manuel y de mi abuelo Narciso, por parte de madre, aquí le hago un inciso y le comento que mi señor tío don Manuel Rivas Cerviño sí tuvo descendencia pero no con su mujer mi tía Teo tina sino con otra señora y tuvo una hija a la cual reconoció así que entras un poquito mejor, para seguir informando los de caballero le puedo asegurar que qué tanto yo como mis dos hermanos vivos hemos tenido un padre y una madre y que vivieramos con mis tíos no es obice porque nos que nos criaron a su amparo según dice usted usted pregunta que si somos familia bueno solamente le puedo decir a día de hoy que si lo fuera no me interesaría ser su familia porque ha metido mucho la pata y ha comentado demasiadas imprecisiones con lo cual me da entender que usted no tiene ni p*** idea y perdón por la expresión de lo que se refiere a mi familia no tiene ni la más mínima ni remota idea así que ante todo como soy una señora muy educada le puedo decir que no me interesa ser su familia y otro apunte nuestro apellido no se termina y yo tengo 2 hijas y mi hermano el mediano José Miguel también tiene una hija así que por nuestro lado el linaje no se pierde. Atentamente: Noelia telesfora Zarazúa Rivas Suárez Cerviño

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    • Dawsr dijo:

      Estimada Noelia Telesfora:

      A pesar de los insultos que me brinda (cosa que por cierto no me parece de recibo dado el contexto y el objetivo del artículo), me gustaría hacer unas puntualizaciones.

      En primer lugar me gustaría pedirle disculpas si mi artículo sobre esta rama de mi familia no haya sido de su agrado. Me gustaría sobre todo disculparme si cualquier dato que he aportado en el mismo causa o ha causado ofensa a alguien de su familia inmediata, incluida Ud.; como habrá observado, a la hora de aportar nombres, me he limitado a evitar nombrar a personas vivas (o personas fallecidas recientemente) precisamente para evitar herir los sentimientos de cualquiera.

      Al mismo tiempo, me gustaría puntualizar que todos los datos incluidos en mi artículo han sido cotejados a través de los libros sacramentales de la iglesia parroquial de Santa María de Aguasantas, custodiados actualmente en el Archivo Diocesano de Santiago, así como información brindada por familiares de las personas citadas, que me han confirmado los parentescos y el “estatus” de ilegitimidad de los hijos citados. En resumidas cuentas, mi artículo no hay nada de ficción ni especulación.

      El propósito de mi artículo, insisto, es demostrar a través del estudio de una rama de una misma familia (y de mi familia en particular) cómo la sociedad gallega del s. XIX vivía al margen de, o en coexistencia con, los rigurosos cánones sociales y religiosos de la época. Los ejemplos que aporto prueban que durante varias generaciones seguidas, y sin desplazarse de un único lugar, se podía ser madre soltera en la Galicia rural, y ello en sí no era un problema.

      Hay algunas partes de su comentario que me gustaría aclarar o comentar:

      1. José Cerviño García (1843-1922) efectivamente se casó en dos ocasiones, primero con Telesfora Pena Barrera, de quien tuvo cuatro hijos y de quien enviudó en 1889, y posteriormente con Manuela Montero Duro, con quien tuvo tres (o posiblemente cuatro) más. Digo tres o cuatro porque no tengo la partida de nacimiento/bautismo de uno de los hijos, por lo que no me atrevo a asegurarlo. Uno de ellos por lo menos falleció a muy corta edad.

      2. Puntualizar que a día de hoy no existen pruebas que confirmen ni desmientan que José Cerviño García fuese el autor del cruceiro de Hío. La mayor parte de las referencias a favor de esta teoría datan de cuarenta años después de su muerte. Quizá no sea una coincidencia que algunos autores le atribuyan el cruceiro de Hío a otro Cerviño (pariente lejano de José) llamado Ignacio Cerviño Quinteiro. Sabemos, gracias a una partida de nacimiento de su hija, que Ignacio se encontraba en Hio en 1872, año en el que el cruceiro fue construido, por lo que él estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado, pero esto tampoco es suficiente para probar o desmentir esta teoría.

      3. A pesar de que he oído la historia anteriormente, no me consta que Manuela Montero Duro estuviera emparentada con Eugenio Montero Ríos (no por ello quiero decir que no fuesen parientes; simplemente que desconozco el parentesco). Lo que sí sé que es Montero Ríos fue brevemente Presidente del Consejo de Ministros (entre otro cargos) durante el reinado de Alfonso XIII, y dado que falleció en 1914, no tuvo nada que ver con la Segunda República, que se proclamó casi veinte años más tarde.

      4. En su comentario alude a la extinción del apellido Cerviño, y en esto me mantengo firme, puesto que el apellido Cerviño se extinguió (en esta rama en particular) con la hija de José Cerviño García (puesto que los hijos de ésta llevan el Rivas de primero, y por lo tanto el apellido “se pierde” en las generación posteriores). Ello no implica, lógicamente, que la familia en sí se extinga – sólo el apellido.
      Un saludo.

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